El universo musical de David Bowie siempre fue tan diverso como su propia carrera. Desde el rock y el soul hasta la música clásica y el jazz, el “Duque Blanco” absorbió influencias de todos los rincones del arte sonoro. Ahora, una nueva exposición del Centro David Bowie, que abrirá sus puertas en el V&A East Storehouse de Londres, revela una lista inédita con algunas de las canciones que el artista consideraba sus favoritas.
La lista, titulada “Memo para programa de radio — lista de discos favoritos”, forma parte de los archivos personales del músico y será exhibida junto a miles de objetos, bocetos, letras y grabaciones que recorren su vida y legado.
Una mirada a los gustos del Duque Blanco
La selección es un retrato sonoro de la mente de Bowie: sofisticada, experimental y profundamente curiosa. En ella conviven compositores clásicos como Ralph Vaughan Williams y Richard Strauss, junto a pioneros del rock como Little Richard, The Beatles o Jeff Beck, y nombres de culto como The Legendary Stardust Cowboy, cuyo estilo inspiró directamente el mítico personaje de Ziggy Stardust.
Estas son las 15 canciones incluidas en la lista original:
- Ralph Vaughan Williams – Fantasia on a Theme by Thomas Tallis
- Richard Strauss – Four Last Songs
- Alan Freed and His Rock ’N’ Roll Band – Right Now Right Now
- Little Richard – True Fine Mama
- The Hollywood Argyles – Sho Know a Lot About Love
- Miles Davis – Some Day My Prince Will Come
- Charles Mingus – Ecclusiastics
- Jeff Beck – Beck’s Bolero
- The Legendary Stardust Cowboy – I Took a Trip on a Gemini Spaceship
- The Beatles – Across the Universe
- Ronnie Spector – Try Some, Buy Some
- Roxy Music – Mother of Pearl
- Edgar Froese – Epsilon in Malaysian Pale
- The Walker Brothers – The Electrician
- The Velvet Underground – I’m Waiting for the Man
Entre el cielo, el alma y las estrellas
La lista demuestra que Bowie no solo fue un artista, sino también un oyente voraz. Su admiración por las atmósferas orquestales de Vaughan Williams y Strauss dialoga con su pasión por la crudeza del rhythm and blues de Little Richard o la experimentación jazzística de Mingus. Cada canción, en cierto modo, fue un espejo que reflejó las múltiples caras de su obra.
Como escribió alguna vez el propio Bowie: “Escuchar es una forma de crear. Todo lo que amamos termina por transformarnos.”

