El 5 de octubre de 1962, cuatro jóvenes de Liverpool —John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr— lanzaron su primer sencillo bajo el nombre de The Beatles: “Love Me Do”. Con esta canción, grabada en los legendarios estudios Abbey Road, comenzó una de las carreras más influyentes en la historia de la música popular.
El tema, sencillo en estructura pero lleno de frescura, combinaba la voz principal de McCartney con los característicos coros de Lennon y la inconfundible armónica que marcó su sonido inicial. “Love Me Do” fue publicado en el Reino Unido por Parlophone y se mantuvo 26 semanas en las listas, alcanzando su punto más alto en el puesto número 17.
Aunque el éxito inicial fue modesto, el impacto sería inmenso. El productor George Martin, considerado el “quinto Beatle”, recordó años más tarde: “El día que se publicó esta canción, el mundo cambió”. Y no exageraba: aquel debut marcó el inicio de la “Beatlemanía”, una revolución cultural que transformaría no solo la música, sino la moda, la juventud y la forma de entender el arte en la década de 1960.
Hoy, más de seis décadas después, “Love Me Do” sigue siendo un símbolo de los comienzos de una banda que, con talento y audacia, redefinió para siempre la historia del rock y del pop mundial.

